El banco de inversión estadounidense Morgan Stanley considera que bitcoin ha ingresado en la fase final de su ciclo alcista, una etapa que denomina la “temporada de otoño” y que, históricamente, precede a un periodo de corrección prolongada.
Según el estratega de inversiones Denny Galindo, este momento podría representar la última oportunidad para que los inversores consoliden beneficios antes de un eventual “invierno” del mercado.
Galindo explicó que el comportamiento de bitcoin tiende a seguir un patrón de “tres años de crecimiento y uno de ajuste”, un ciclo que, a su juicio, refleja la dinámica natural de los activos sujetos a la liquidez global. “El otoño es el tiempo de la cosecha”, expresó el analista, al tiempo que advirtió que “el debate ahora es cuánto durará y cuándo comenzará el invierno”.
El enfoque de Morgan Stanley refuerza la visión de que bitcoin está siendo evaluado por los grandes actores financieros bajo los mismos parámetros que las materias primas o los activos tradicionales de riesgo.
Este tipo de interpretación, cada vez más extendida en Wall Street, busca vincular los movimientos de la moneda digital con los ciclos macroeconómicos y las condiciones monetarias internacionales.
El análisis coincide con recientes señales técnicas que apuntan a un posible cambio de tendencia. El retroceso de la cotización de bitcoin por debajo de los 99.000 dólares el pasado 5 de noviembre reavivó el pesimismo en el mercado, al romperse la media móvil de 365 días.
Este indicador es considerado por muchos analistas como una frontera entre las fases alcistas y bajistas del activo.
En paralelo, la consultora Wintermute señaló en un informe que los principales motores de liquidez del ecosistema —entre ellos los flujos de stablecoins, los fondos cotizados (ETF) y las tesorerías corporativas— muestran señales de agotamiento. Este estancamiento en las entradas de capital sería una advertencia de que el impulso comprador se está debilitando.
No obstante, el panorama no es completamente adverso. Algunos inversores institucionales continúan considerando a bitcoin como un instrumento de resguardo frente a la inflación y la devaluación de las monedas fiduciarias.
Datos de SoSoValue indican que los ETF al contado de bitcoin en Estados Unidos administran actualmente más de 137.000 millones de dólares, mientras que los fondos de Ethereum superan los 22.000 millones, lo que refleja un sostenido interés del sector institucional.
Si esta “temporada de otoño” representa el preludio de un nuevo invierno o simplemente una pausa dentro de un ciclo de largo plazo, aún está por determinarse. Pero para Morgan Stanley, la advertencia es clara: el periodo de cosecha para los inversionistas podría estar llegando a su fin.














