En un despliegue de tecnología y compromiso productivo, el ministro de Agricultura de la República Dominicana, Francisco Oliverio Espaillat, encabezó el miércoles 4 de febrero la apertura de la 36ª Feria Agropecuaria Nacional.
El evento se posiciona como el epicentro de una transformación sin precedentes, donde el funcionario instó a los productores a adoptar la innovación no como una opción, sino como un pilar estratégico para garantizar la soberanía alimentaria frente a los desafíos climáticos y económicos actuales.
Durante su intervención, Espaillat fue enfático al señalar que la producción tradicional debe evolucionar para sobrevivir en un mercado globalizado.
“El mundo de hoy nos exige cambiar la forma en que producimos. Ya no basta con dejarle todo a la naturaleza. Ha llegado el momento de mirar a la tecnología, la mecanización y la innovación como aliadas fundamentales del productor”, manifestó el ministro, reseña Acento.
Esta visión se respalda en un crecimiento del PIB sectorial del 3,7% en 2025 y exportaciones que superaron los 3.600 millones de dólares, consolidando al agro como el motor de la economía nacional.

El rol de Bitcoin en la nueva frontera agropecuaria de República Dominicana
En sintonía con este llamado a la modernización, la integración de Bitcoin surge como una herramienta disruptiva que puede redefinir la rentabilidad del productor dominicano.
Siguiendo modelos internacionales de éxito como el de la empresa Beef, bitcoin no solo se presenta como una moneda, sino como una infraestructura financiera que permite la desintermediación de los mercados.
Al utilizar la red Bitcoin, los ganaderos y agricultores dominicanos pueden acceder a liquidaciones de pagos globales en tiempo real, evitando las altas comisiones de la banca tradicional y protegiendo el valor de su trabajo frente a la inflación global.
La implementación de Bitcoin en el agro, bajo la filosofía de transparencia que promueve Beef, permite además una trazabilidad financiera absoluta. Esto significa que cada quintal de arroz o cada corte de carne exportado puede estar vinculado a un sistema de pagos digital que garantiza que el dinero llegue directamente a manos del productor, fortaleciendo la economía rural.
Esta soberanía monetaria complementa la visión del ministro, quien asegura que “la mecanización no sustituye al productor, lo fortalece; la tecnología no desplaza la tradición, la potencia”. De esta forma, Bitcoin se convierte en la capa financiera que sostiene la tecnificación del campo, permitiendo inversiones más rápidas en maquinaria y biotecnología.




